Depresión infantil

La depresión infantil es un trastorno frecuente y una de las principales demandas en las consultas de psicología infantil. Aproximadamente un 5% de los niños y adolescentes, es decir, uno de cada 20, tendrá un episodio depresivo antes de entrar en la edad adulta.

La depresión infantil es similar a la de los adultos, pero presenta algunas características particulares. Por ejemplo, el estado de tristeza que caracteriza la depresión en adultos, en niños puede encontrarse como irritabilidad, que estén irascibles o de mal humor. Otra característica importante es la pérdida del interés o del placer. Podemos percibirlo cuando vemos que empiezan a pasar menos tiempo haciendo cosas que les gustaban o no pasan tanto tiempo con sus amigos.

¿Qué síntomas tiene un niño o adolescente con depresión?

Es posible que un progenitor o adulto en la familia, o incluso un profesor, pueda observar indicios de que un niño está sufriendo depresión. Algunos de los signos que se pueden observar son los siguientes: 

  • Cambios en el apetito, con repercusión en el peso (pérdida, ganancia o un estancamiento)
  • Cambios en el sueño (dificultades para dormir o sueño excesivo)
  • Cambios psicomotores (dificultad para estar quieto y moverse continuamente; o marcado enlentecimiento en las respuestas y movimientos) 
  • Pensamientos de inutilidad o culpa
  • Fatiga, pérdida de energía
  • Dificultades para concentrarse (por ejemplo, se puede observar una bajada brusca del rendimiento académico, que se distrae constantemente o quejas de memoria)
  • Pensamientos de muerte, intentos de suicidio

Ninguno de estos síntomas, aislados o en grupo, son solamente de depresión. 

¿Cuál es el tratamiento para la depresión infantil o adolescente?

El tratamiento de elección para la depresión infantil es la terapia psicológica. Es importante apoyar al niño con psicoterapia, pero también será importante ofrecer ayuda e información a los padres, que a veces erróneamente se culpan a sí mismos de los problemas de sus hijos.

La terapia psicológica ayudará al niño a salir de ese estado de tristeza e irritabilidad, enseñándole a ser capaz de gestionar sus emociones. Será capaz de volver a disfrutar de las cosas que le gustan, cambiando sus pensamientos por otros más adaptativos gracias al refuerzo y al apoyo de sus padres.

Si tu hijo presenta algunos de estos síntomas y estás buscando psicólogo infantil para la depresión de niños o adolescentes en Córdoba, no dudes en pedirme información.

Estaré encantada de ayudarte.